
Tribilín no puede apartar los ojos del diminuto shortcito que viste la pendeja de enfrente. Ni llega a los quince, pero carga unas piernas de veintipico y unos glúteos firmes que se insinúan pecaminosos tras la tela colorada del short.
- No seas pajero. Es chica… – susurra Tractor al pasar junto a él
- Ésta también – responde indicando su entrepierna
Tractor se ríe y entra a la remissería para pedir el handy, no puede obviar la anatomía de Tribilín y pensar lo difícil que es imaginarse que ese flaco desgarbado con cara de nene eterno pudiese haber sido gente del Pimpi. Pero lo era y sabe que en las fuleras mejor tenerlo de amigo que del lado de enfrente.
El Negro le hace una mueca cuando lo ve entrar, algo se trae, desde que anda a las patadas con Gurí, el Negro está haciendo cualquiera, mejor para Tractor… Con Tribilín y el Pelado se están llevando los mejores viajes, algunos ya ni llaman a la remissería, van directo a los celulares. Toma el handy rápido y sale buscando el Corsa, sabe que el Negro le va a tirar un viaje corto, un cañito, pero le está guardando algo más polenta. Se pone a hablar con Tribilín, lo escucha, coinciden que si la noche viene floja pueden rajarse al City Center temprano, cosa que el Black Jack maquille la suerte, el handy suena, es un cañito. Desde Chacabuco y Seguí hasta Pavón y Esteban De Luca, sabe que el Negro lo está dejando en la zona por algo. Sube al Corsa y toma Guerrico para mandarse hasta el Pasaje Villar, apenas dobla por Chacabuco le llega el mensaje de texto. “La Santa” va a Carcaraña, frena, toca bocina y escribe “O.K.”, el mensaje no se envía, otra vez el mismo problema con el celular del Negro, va al buzón de salida, cancela el mensaje y pone reenviar, ahora sí.
Ni va a dar el libre, deja a la mina esta y se manda hasta Serrano, toma por el Parque Sur y de ahí busca Frías. Son doscientos mangos ese ida y vuelta con “La Santa”, en un par de horas lo hace, después vuelve, saca un par de viajes poronga para la frecuencia y el gas oil, y, listo, se corta, un puto martes con doscientos pesitos.
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